¿Por qué engordamos?

Los dos pilares básicos para alcanzar el peso ideal han de ser el seguimiento de la Dieta Coherente y la práctica moderada de Ejercicio. El reto sanitario es conseguir reducir esencialmente el exceso de grasa corporal y que los resultados se mantengan en el tiempo.

 

Para disminuir de forma segura y permanente el exceso de grasa corporal manteniendo la masa muscular, se debe asegurar el equilibrio de la hormona Insulina y el consumo de calorías debe ser de 500 a1000 calorías menos que las necesidades energéticas de la persona.

4 comentarios en “¿Por qué engordamos?

  1. La insulina es una hormona secretada por las células beta del páncreas en función del equilibrio existente entre los hidratos de carbono y las proteínas de cada comida.

    Cuando se ingiere un exceso de hidratos de carbono, se incrementan los niveles de glucosa en sangre (hiperglucemia), este aumento provoca que el páncreas segregue insulina para que la glucosa penetre en las células, reduciendo así la concentración de la glucosa en sangre. Si se segrega mucha insulina, los valores de glucosa descienden demasiado llegando al estado de hipoglucemia, o bajón de azúcar.

    La insulina una vez que es secretada y realiza su función, mantiene su concentración en la sangre, este fenómeno se denomina hiperinsulinemia y tiene una gran trascendencia clínica pues propicia una mayor acumulación de grasa en los adipocitos, reduce la destrucción de los depósitos de grasa corporal (lipólisis) e induce hipoglucemia, que aumenta el apetito.

  2. El ritmo deseable de la pérdida de peso es de 0,5 a 1 Kg por semana, en función del sobrepeso inicial aunque durante el primer mes se pueda producir una pérdida superior por la disminución del agua retenida en los tejidos. Al ingerir menos calorías el cuerpo recurre a sus reservas de glucógeno hepático y muscular, convirtiéndolas en glucosa y energía. Como el glucógeno está en base acuosa, se produce una importante pérdida de líquidos.

    Si se adelgaza sin una dieta equilibrada, se reducirá peso a expensas de líquidos y no de la grasa corporal. El metabolismo, que es una máquina de supervivencia, se adaptará al menor suministro de calorías y obtendrá energía de cualquier alimento o bebida generando un rebote de peso y de retención de agua.

  3. Las dietas de 1.200 calorías diarias suponen una aberración metabólica pues provocan un rápido consumo de las reservas de grasa y acidificación del ph sanguíneo con presencia de cuerpos cetónicos y sustancias de desecho en la sangre como la acetona.

    Las dietas que disminuyen o suprimen los hidratos de carbono (Atkins, Montignac) generan cetosis, pues para obtener energía en ausencia de glucosa, el organismo metaboliza la grasa produciendo cuerpos cetónicos que son utilizados como combustible. Este estado conocido popularmente como “acetona” por su característico olor de aliento, tiene dramáticas consecuencias metabólicas, pero este tipo de dietas lo promueven para suprimir la sensación de apetito. Entre los efectos secundarios de este tipo de dietas se pueden citar falta de apetito, náuseas, halitosis, estreñimiento, carencias de fibra, vitaminas y minerales, debilidad del sistema inmunitario, menor rendimiento intelectual, descalcificación ósea, aumento del colesterol sanguíneo, aumento de los niveles de ácido úrico y, en algunas situaciones, cálculos renales por el exagerado consumo de proteínas y aumento del riesgo cardiovascular por el excesivo consumo de grasas saturadas (carnes rojas, embutidos, quesos, huevos, mantequilla, margarina, mayonesa o yogur entero).

    Las dietas ricas en hidratos de carbono refinados que promueven las recomendaciones sanitarias vigentes no consiguen equilibrar la Insulina y como se verá en los capítulos venideros son inductoras de Inflamación Metabólica. Este tipo de dietas tampoco controla el apetito induciendo un picoteo entre horas que promueve el aumento de peso corporal.

    Por el contrario las dietas pobres en grasas desestabilizan el equilibrio hormonal y afectan al estado de ánimo

  4. Maravillada e interesadisima por encontrar tu libro (hoy lo he buscado en la casa del libro y fnac de La coruña). Tengo 56 años y soy diabetica desde hace 2 (con la menopausia).Durante toda mi vida he tenido grandes oscilaciones de peso, ahora estoy controlada y llevo una vida sana y feliz, me encanta aprender de mi enfermedad y saber como cuidarme, me parece q explicas todo de una manera facil de entender, Te agradezco mucho q te hayas dedicado a estos temas. Por favor enviarme un mail para saber a donde puedo dirigirme para comprar “la dieta coherente”.
    muchas gracias
    Fuen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s