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La Pirámide recoge la frecuencia recomendable de consumo de los principales grupos de alimentos. Como ningún alimento contiene todos los nutrientes, es necesario combinar coherentemente las fuentes alimentarias para realizar una dieta equilibrada. A medida que ascendemos por la pirámide, disminuye la cantidad diaria recomendada de cada alimento.

En la parte superior de la pirámide se encuentran alimentos que deben consumirse de forma esporádica:

  • Precocinados por su contenido en sal y aditivos alimentarios de gran potencial alergénico.
  • Comidas excesivamente cocinadas (fritos, a la parrilla con costra quemada, etc.) por las pérdidas en nutrientes y su potencial cancerígeno.
  • Azúcar, refrescos, pasteles, galletas, bollería, etc. por su influencia negativa en el control de la insulina.
  • Margarina, helados, salsas, etc. por su abundancia en grasas trans.
  • Mantequilla, tocino, carnes grasas, embutidos.
  • Cereales refinados, pan blanco, pan de molde, baguette, arroz perlado, cereales de desayuno azucarados, puré de patata, etc. por su carga glucémica menos favorable.

En el nivel intermedio figuran los alimentos de composición mayoritaria en proteínas favorables y grasas insaturadas. Además los alimentos de composición mixta:

  •  Alimentos proteicos más saludables: pescado blanco y azul, huevos, carnes magras de ternera, cerdo, cordero, pollo, pavo, conejo, marisco, moluscos y los derivados de la soja (tofu y tempeh).
  • Lácteos ricos en proteínas, calcio y vitaminas. No se debe abusar de los lácteos enteros ni de los enriquecidos tipo quesitos o petit-suisse.
  • Alimentos de composición mixta como las legumbres y frutos secos.
  • Aceite de oliva de gran contenido en grasa monoinstatrada (oleico) y en antioxidantes (vitamina E).
  • Las aceitunas y el aguacate como fuentes de grasas monoinsaturadas.

En la parte inferior de la pirámide están los pilares de la Dieta Coherente:

  • Abundancia de frutas, vegetales, verduras y algas. A ser posible cocinadas al vapor para preservar todas sus propiedades.
  • Cereales Integrales y derivados: harina, pasta integral, arroz integral, arroz basmati, pan integral de grano entero o con semillas/frutos secos, cereales de desayuno en forma de copos o de avena, etc.
  • Frutos secos y semillas, que se deben consumir a diario por su interesante aporte en antioxidantes, vitaminas, minerales, proteínas, omega-3 y omega-6. Es importante recordar que su contenido en grasas los hace muy energéticos y no se debe sobrepasar la cantidad recomendada de un puñadito por día, para mantener el peso.
  • 2 litros de agua al día.
  • El ejercicio físico moderado, al aire libre.
  • Técnicas de relajación.

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PRIMER PLATO: ENSALADA compuesta por todo tipo de hojas amargas y/o oscuras (berros, canónigos, endibias, achicoria, rúcola, etc.) y hortalizas crudas (espárragos, zanahoria, tomate, cebolla, apio, rábanos, pepino, pimientos, etc.).

  • No debe incluir: maíz, remolacha, guisantes, atún ni huevo.
  • Las distintas texturas y sabores estimulan las paredes gástricas y la vesícula, aumentando la eficacia de los jugos gástricos.
  • La fibra dietética que aporta es muy beneficiosa para la salud intestinal y para equilibrar la saciedad.
  • El contenido vitamínico-mineral es máximo al consumir las hortalizas en crudo.

SEGUNDO PLATO:

  • Un tercio del plato de proteína favorable:
    • Pescado blanco o azul, calamares, sepia, chocos, mariscos a la plancha, al vapor, a la sal, ahumados (no abusar de rebozados o empanados).
    • Carne con poca grasa (ternera, pollo, pavo, conejo) a la plancha, al horno o estofada.
  • Dos tercios del plato de guarnición de hidratos de carbono favorables: verdura, ensalada, menestra, puré vegetal, pimientos, espárragos. Si son poco favorables (pan, pasta, arroz, patatas, guisantes, zanahoria, remolacha, calabaza, maíz, sólo un tercio del plato).
  • Grasas insaturadas: 1 cucharada de aceite de oliva en crudo.

POSTRE:  es recomendable evitar la fruta ya que no se digiere bien si la tomamos al final de la comida. Es preferible tomar frutos secos, yogur, manzana asada o una infusión digestiva.

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DIETA SEMANAL

  • GUARNICIÓN:
    • 7 hortalizas/ensaladas.
    • 3 variedades legumbres.
    • 3 verduras.
    • 3 pasta.
    • 3 patatas.
    • 2 arroz.
  • PESCADO: 4/semana.
  • HUEVOS: 3/semana.
  • CARNE: 3/semana.
  • FRUTAS: 14/semana.
  • PAN: 14/semana.
  • LECHE: 21/semana (embarazo, lactancia, adolescencia: 28/semana).

Dieta coherente en la tele

 

Presentación libro en youtube y medios comunicación

Para aquellos que no pudisteis asistir:
PRESENTACION LIBRO YOU TUBE

FARO VIGO 06/05/11
http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2011/05/06/alimentacion-medicina-potente/542010.html

ATLANTICO 05/05/11
http://www.atlantico.net/noticia/137050/amil/lopez/vieitez/doctora/farmacia/nutricionista/escritora/

LA OPINION 29/04/11
http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2011/04/29/amil-lopez-vieitez-lograr-adelgazar-necesario-comer-grasa/490821.html

DE LUNS A VENRES 05/05/11
http://www.edicionescydonia.com/dieta/05052011l-v2.pdf

FUGAS LA VOZ DE GALICIA 25/04/11
http://www.edicionescydonia.com/dieta/Fugas15-4-2011.jpg

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Combina mejor tus alimentos

A la hora de programar nuestras comidas, además de seleccionar alimentos de temporada, crudos o cocinados de una forma ligera, es preciso asegurar su correcta combinación para optimizar el aprovechamiento digestivo.

Además es conveniente beber sólo lo indispensable en el transcurso de la comida para no diluir los jugos gástricos ni las enzimas encargadas de la digestión.

Si queremos evitar los gases y/o el malestar gastrointestinal hay que seguir una serie de reglas de oro. Como en todos los campos, existen otros tipos de recomendaciones nutricionales que el sentido común del lector y la propia experiencia personal le darán más o menos validez.

Las féculas (pan, pasta, arroz, cereales, etc.), por su contenido en almidón requieren un medio ligeramente básico para que las enzimas implicadas en su digestión actúen (ptialina y amilasas salival y pancreática). Como este proceso se prolonga durante una hora, si tomamos a la vez un alimento de carácter ácido como vinagre, frutas ácidas, piña, un exceso de tomate, yogur o azúcar, aumentará el riesgo de fermentación o putrefacción intestinal del almidón con las consiguientes molestias por gases.

Las féculas combinan mal con ácidos (vinagre, limón, cítricos, zumos, fruta, yogur, etc.), proteínas, azúcar, miel y leche. Su complemento ideal son las verduras.

Los azúcares sencillos (fructosa, lactosa) presentes en las frutas y en la leche, son de fácil fermentación, por lo que es necesario acelerar su paso por el intestino, evitando tomar simultáneamente alimentos de digestión más lenta como féculas (pan, pasta, arroz, cereales) o grasas. Por ello, ahora en primavera las fresas es mejor tomarlas al natural, pues la nata combina mal doblemente, con la fruta y con el azúcar utilizado para su elaboración.

El azúcar y la miel además, combinan mal con las proteínas grasas (queso graso, frutos secos y huevos). Esto desaconseja los flanes o los postres que lleven huevos, azúcar y frutos secos.

Las frutas en general, alteran el aprovechamiento digestivo de las proteínas (carnes, pescados y legumbres). Las frutas ácidas dificultan la digestión de las grasas; por tanto, queridos lectores les aconsejo que consuman mucha fruta pero no con las comidas principales.