Evalúa tu Salud con la Dieta Coherente

¿Te notas fatigado, con cambios de humor? ¿Duermes mal? ¿Padeces estreñimiento o diarrea?¿Crees que no te cuidas lo suficiente?.

Te ofrecemos nuestro servicio de Dieta Coherente Evalúa tu Salud para 8 semanas.

Evalúa la presencia de Acidez, Inflamación Metabólica, Estrés Crónico o Disbiosis Intestinal. Cada semana recibes por correo tus menús personalizados y nuestro servicio exclusivo de coaching para que mejores tus hábitos alimentarios, trucos de motivación y ejercicio para mejorar tu salud, vitalidad y bienestar emocional.

DC Evalúa tu SaludDieta Coherente personalizada (8 semanas/ 60€)

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Tu Reto Dieta Coherente

¿Quieres llegar a Navidad sin esos Kilos de más?

Te proponemos un plan infalible: selecciona tu Dieta Coherente personalizada en función de los kilos que quieras perder. Cada semana tu asesor personal te envía por mail tus menús y trucos de motivación y ejercicio, para ayudarte a alcanzar tus objetivos.

Tienes tres opciones:

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DC adelgazar 4-6 KgDieta Coherente para Adelgazar  4-6 Kg (4 semanas/ 30€)DC adelgazar +6 Kg Dieta Coherente para Adelgazar más de 6Kg (6 semanas/ 45€)

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Taller de etiquetas (1) Qué grasas consumimos?

Grasas dietéticas

  • Origen animal=saturadas: manteca de cerdo, tocino, embutidos, grasa de buey, sebo de cordero,…
  • Subproductos animales = saturadas (no recomendables): leche, mantequilla, nata, crema, quesos, huevos,…
  • Origen vegetal = insaturadas: aceites (oliva el mejor), almendras, avellanas, nueces, cacahuetes, soja, calabaza, girasol,…  (coco y palma no recomendables a nivel cardiovascular).
  • De pescado -azul- =poliinsaturadas (muy recomendables): sardinas, atún, salmón, suplemementos de omega-3…
  • Hidrogenadas (artificiales y perjudiciales a nivel cardiovascular): margarinas, galletas, bollería industrial, helados, salsas comerciales…

Es importante saber leer las etiquetas nutricionales para conocer el tipo de grasa que contienen los alimentos procesados.

A modo de ejemplo, cuando las galletas contienen aceite de oliva lo indica en la etiqueta. Si dice aceites vegetales, son de calidad media, pero si indica grasas vegetales, esas galletas contienen grasa de calidad baja (coco, palma o trans).

En cuanto a contenidos porcentuales:

  • Bajo contenido en grasa: No contiene más de 3 g de grasa por 100 g en el caso de los sólidos o 1,5 g de grasa por 100 ml en el caso de los líquidos (1,8 g de grasa por 100 ml  para  la  leche  semidesnatada). Sin grasa: No contiene más de 0,5 g de grasa por 100 g o 100 ml.
  • Bajo contenido de grasas saturadas: La suma de ácidos grasos saturados y de ácidos grasos trans no es superior a 1,5 g por 100 g para los productos sólidos y a 0,75 g por 100 ml para los productos líquidos. Sin grasas saturadas: La suma de grasas saturadas y de ácidos grasos trans no es superior a 0,1 g por 100 g o 100 ml.
  • Alto contenido de grasas monoinsaturadas: si al menos un 45 % de los  ácidos  grasos  presentes  en  el producto  proceden  de  grasas monoinsaturadas  y  las  grasas monoinsaturadas aportan más del 20 % del valor energético del producto.
  • Alto contenido de grasas poliinsaturadas: si al menos un 45 % de los  ácidos  grasos    proceden  de  grasas poliinsaturadas  y  las  grasas poliinsaturadas aportan más del 20 % del valor energético del producto.
  • Alto contenido de grasas insaturadas: si al menos un 70 % de los  ácidos  grasos  proceden  de  grasas insaturadas y las grasas insaturadas aportan  más  del  20  %  del  valor energético del producto

Estudio inglés detecta más azúcar y grasa en productos para niños

comida-rapida Un nuevo estudio acaba de publicar que el contenido de azúcar y grasa en yogures, barritas energéticas y meriendas “saludables” para niños es muy superior a sus equivalentes para adultos.

Muchos padres optamos por dichos productos como alternativa saludable a hamburguesas, helados y bollería industrial, si bien, los investigadores ingleses de la Universidad de Hertfordshire, analizaron 147 yoghurts, 145 barritas y 144 comidas “rápidas”, de las siete principales cadenas de supermercados ingleses y han desmontado nuestra creencia.

En particular los yogures infantiles y las barritas energéticas, con frecuencia decorados con personajes de dibujos animados para hacerlos más atractivos contenían niveles significativamente superiores de azúcar, grasa saturada que los productos para adultos de las mismas marcas.

Por ello cobra mayor importancia la educación nutricional a las familias, con talleres en las asociaciones de padres sobre lectura de etiquetas, para hacer una compra más saludable, sin dejarnos llevar por la publicidad engañosa.

No hace falta gastar en exceso para que nuestros niños estén bien alimentados. Siendo las mejores alternativas para sus meriendas, los bocadillos de fiambre magro, las frutas de temporada, los lácteos y los frutos secos.

[1] Lythgoe A, Roberts C, Madden AM, Rennie KL (2013). Marketing foods to children: a comparison of nutrient content between children’s and non-children’s products. Public Health Nutr May 2.

Combina mejor tus alimentos

A la hora de programar nuestras comidas, además de seleccionar alimentos de temporada, crudos o cocinados de una forma ligera, es preciso asegurar su correcta combinación para optimizar el aprovechamiento digestivo.

Además es conveniente beber sólo lo indispensable en el transcurso de la comida para no diluir los jugos gástricos ni las enzimas encargadas de la digestión.

Si queremos evitar los gases y/o el malestar gastrointestinal hay que seguir una serie de reglas de oro. Como en todos los campos, existen otros tipos de recomendaciones nutricionales que el sentido común del lector y la propia experiencia personal le darán más o menos validez.

Las féculas (pan, pasta, arroz, cereales, etc.), por su contenido en almidón requieren un medio ligeramente básico para que las enzimas implicadas en su digestión actúen (ptialina y amilasas salival y pancreática). Como este proceso se prolonga durante una hora, si tomamos a la vez un alimento de carácter ácido como vinagre, frutas ácidas, piña, un exceso de tomate, yogur o azúcar, aumentará el riesgo de fermentación o putrefacción intestinal del almidón con las consiguientes molestias por gases.

Las féculas combinan mal con ácidos (vinagre, limón, cítricos, zumos, fruta, yogur, etc.), proteínas, azúcar, miel y leche. Su complemento ideal son las verduras.

Los azúcares sencillos (fructosa, lactosa) presentes en las frutas y en la leche, son de fácil fermentación, por lo que es necesario acelerar su paso por el intestino, evitando tomar simultáneamente alimentos de digestión más lenta como féculas (pan, pasta, arroz, cereales) o grasas. Por ello, ahora en primavera las fresas es mejor tomarlas al natural, pues la nata combina mal doblemente, con la fruta y con el azúcar utilizado para su elaboración.

El azúcar y la miel además, combinan mal con las proteínas grasas (queso graso, frutos secos y huevos). Esto desaconseja los flanes o los postres que lleven huevos, azúcar y frutos secos.

Las frutas en general, alteran el aprovechamiento digestivo de las proteínas (carnes, pescados y legumbres). Las frutas ácidas dificultan la digestión de las grasas; por tanto, queridos lectores les aconsejo que consuman mucha fruta pero no con las comidas principales.

La Dieta Coherente aporta vitalidad y rejuvenece

La Dieta Coherente es un estilo de vida basado en la variedad y la moderación. Nos permite alcanzar y mantener el peso ideal, de forma saludable y permanente ya que reduce los depósitos de  grasa corporal y además mantiene la masa muscular.

Si seguimos la Dieta, sentiremos más vitalidad y seremos  más fuertes frente a las infecciones.

Regula nuestro apetito

gracias al equilibrio de los niveles de azúcar en sangre.

Regula la acidez del medio interno, con el consumo de alimentos alcalinizantes como frutos secos, hortalizas y verduras, evitando así enfermedades carenciales por agotamiento mineral como cansancio, anemia, osteoporosis,  caries, uñas quebradizas, caída de cabello, etc.
Mejora la salud gastrointestinal, evitando gases, estreñimiento, hinchazón abdominal, mediante el cuidado de la flora intestinal.
Retrasa el envejecimiento pues reduce la producción de radicales libres y propone un mayor consumo de alimentos antioxidantes.
La Dieta Coherente también aumenta los niveles de serotonina y dopamina, neurotransmisores que regulan nuestro equilibrio emocional.
En definitiva, si seguimos la Dieta Coherente estaremos más sanos, jóvenes, relajados y de buen humor.

Activa tu Metabolismo con la Dieta Coherente

Si queremos perder peso, es más efectivo estimular el Metabolismo que reducir las calorías de la dieta. Si la ecuación de las calorías fuese tan simple como parece, perder peso sería una tarea fácil. Si cada día dejamos de comer 200 calorías cada año perderíamos unos 9 kilos, y al cabo de 7 ú 8 años habríamos desaparecido!!.

El fracaso de la mayoría de las dietas (disociada, atkins, montignac, de los puntos, alcachofa, sirope, etc.) suele ser debido, en primer lugar, a que no educan  los hábitos alimentarios, por lo que, cuando la persona deja la dieta vuelve a sus antiguos hábitos; y en segundo lugar, a que están mal diseñadas, pues el cuerpo ante una dieta baja en calorías, retiene líquidos, convierte más calorías en grasa y reduce la velocidad del Metabolismo para garantizar la supervivencia, resultando en una ganancia de peso mayor al peso perdido durante la dieta (efecto yo-yo).
El adelgazamiento con estas Dietas Milagro se produce a expensas de agua y de músculo, pues hasta la tercera semana de estas dietas tan restrictivas, no se queman los depósitos de grasa. Lo peor es que el organismo se adapta al menor suministro de calorías, disminuyendo el metabolismo basal. Aunque a uno no le guste, el objetivo del cuerpo es sobrevivir, no perder kilos.